
SOBRE NOSOTROS
¿Qué es LADLE?
Los Amigos de la Esquina (LADLE) es una organización sin fines de lucro dedicada a brindar herramientas positivas para los niños de la Península de Yucatán a través de actividades de Arte, Medio Ambiente, Bienestar y Habilidades de Vida promoviendo un desarrollo integral en los ámbitos físico, emocional, mental y espiritual.
Misión
Empoderar y mejorar la calidad de vida de los niños de Tulum, fomentando la inclusión, el intercambio intercultural, la conciencia ambiental, el desarrollo cognitivo y socioemocional.

Nuestros Valores
Integración
¿Podemos hablar de integración si no existe integración en nuestros corazones y mentes?
A menos que tengamos esto, todo lo que hay es presencia física, y las paredes entre
nosotros son tan altas como las montañas.
— Jefe Dan George
Respeto
El respeto que das a los demás es un reflejo claro del respeto que te das a ti mismo.
— Buda
Colaboración
Si quieres ir rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, camina acompañado.
— Proverbio chino
Compartir
Cuanto más compartimos, más tenemos.
— Leonard Nimoy
Fundamentos Pedagógicos
Psicología Positiva
Inspirada en los trabajos de Martin Seligman, Duckworth, Peterson y Fredrickson, se enfoca en siete fortalezas del carácter:
Gratitud – Curiosidad – Inteligencia Social – Entusiasmo – Optimismo – Autorregulación – Perseverancia.
Promueve las fortalezas y virtudes humanas, mejorando la calidad de vida y motivando a los niños a contribuir de manera positiva a sus comunidades.
Disciplina Consciente
Basada en los siete poderes de la Dra. Becky Bailey: Percepción – Unidad – Atención – Libertad – Amor – Aceptación – Intención.
Ayuda a los niños a desarrollar habilidades para resolver problemas, comunicarse con respeto y expresar sus emociones de forma saludable. Una de las frases que se utilizan diariamente es: “Tenemos un problema y lo vamos a resolver.”

Nuestra Historia: Fundación LADLE
Todo comenzó de una manera mágica e inesperada en 2016. Jaime Kohen y Francisco Rocha llegaron a Tulum en busca de una nueva aventura y de un proyecto propio. Después de adquirir un terreno en la esquina del vecindario y comenzar a limpiarlo, sucedió algo hermoso: los niños del lugar empezaron a acercarse, curiosos y con ganas de ayudar.
Primero llegó Giovanni; luego se unieron tres niños más, después diez, y pronto el espacio se llenó de risas y juegos todos los días. A través del juego, la pintura y el trabajo en equipo, la esquina se transformó en un punto de encuentro para la comunidad.
A principios de 2017, Claudia Martínez se unió a la iniciativa, ayudando a darle estructura y visión al proyecto. Ese mismo año, Los Amigos de la Esquina (LADLE) se constituyó oficialmente como una organización sin fines de lucro, manteniéndose fiel a la esencia que le dio vida: un espacio abierto donde la comunidad se reúne para aprender, crear y crecer.
Con el tiempo, más personas se sumaron para fortalecer la misión y enfocar los esfuerzos en la niñez: las semillas del presente y el puente entre el pasado y el futuro. Hoy, honramos todas las manos y corazones que han sembrado esperanza en esta esquina tan especial de Tulum.
Nuestro Espacio Comunitario: La Esquina
La Esquina nació en 2021 gracias a la visión de un equipo maravilloso de personas. El equipo de LADLE, junto con Jonathan Kubler — conocido por el proyecto Mom I’m Fine — lanzó un concurso internacional de arquitectura, organizado por una ONG española especializada en arquitectura social.
Más de 200 arquitectos participaron, y el diseño ganador llegó desde Malasia.
Durante la pandemia, con una recaudación inicial de €50,000 proveniente de Mom I’m Fine y el apoyo adicional de donantes de todo el mundo, el proyecto fue construido por el arquitecto local Armando Uribe y su equipo de Wave Studio en Tulum.
Un año después, se completó la terraza en la azotea, y más tarde, una artista venezolana residente creó el icónico mural de tapitas.
Cada detalle del edificio fue posible gracias a donaciones provenientes de todas partes del mundo — cada contribución se convirtió en parte del corazón de La Esquina. El edificio mismo transmite un mensaje de conciencia ambiental, reduciendo el uso de plásticos y honrando a la naturaleza en cada detalle.







